Para algunos expertos como Josie Glauisusz [Discoverer, Vol. 21, No. 3, Marzo 2000], los análisis de Tajima Kazuo y el virólogo Shunro Sonoda, que han pasado diez años analizando a descendientes de los primitivos habitantes de Sudamérica, vienen a demostrar que el retrovirus llegó a las costas americanas de Pacífico en la sangre de inmigrantes asiáticos, una gente que habría cruzado por el entonces helado estrecho de Bering hace 12.000 o 25.000 años. Sea cómo sea, llegando los asiáticos a Sudamérica deambulando por Alaska hacia el sur o navegando por el Pacífico, no se puede poner en duda, a la luz de la ciencia, que japoneses de hoy comparten el mismo HTLV-1 que momias precolombinas de los Andes, afirma el Dr. Tajima Kazuo.