El segundo hallazgo fue efectuado por el buque de investigación estadounidense “Pioneer”, que extrajo de los alrededores de Point Medecino (California) una gran piedra redonda que tenía un hueco en el centro, cubierta por una capa de mineral de manganeso. Por la tasa de acumulación de dicho mineral se pudo saber que la piedra estuvo en el fondo del mar entre 2.000 o 3.000 años. El profesor Moriarty sostiene que estas piedras son anclas de barcos chinos porque hay registros históricos que muestran como chinas esta formas, y también que en América no se usó jamás este tipo de piedra. Por lo demás, por su tamaño, debían ser de barcos transoceánicos. El doctor Fang Zhongfu, del Instituto de Investigaciones de Transporte Marítimo de Beijing, manifestó en 1980: “El descubrimiento de las anclas de piedra ofrece nuevas pruebas para el estudio de la historia del intercambio entre China y América”.