En la película, la posesa reacciona como los endemoniados. También son auténticos las descripciones de los ritos de la misa negra y los demás aspectos del libro relacionados con el satanismo y la posesión diabólica. Incluso hay en la obra una prueba de la existencia del poder del Mal y la intervención del mismo en los actos humanos, de una inteligencia maligna inconcebible; la escena de la masturbación de la chica con un crucifijo es una acción que tanto en la obra literaria como en la vida real, hace que una persona atea busque una interpretación religiosa del acto.