FREILA: Estas señales, que aparecían en el cuerpo del muchacho,...

Estas señales, que aparecían en el cuerpo del muchacho, pudieron ser observadas repetidamente y con gran claridad, porque el muchacho sólo llevaba puestos unos calzoncillos, y el resto del cuerpo, desnudo. No había tampoco cubrecamas, las manos permanecían a la vista de todo el mundo y él estaba aislado, por lo cual nada ni nadie podía hacer aquellas marcas. En cierta ocasión apareció una de las marcas en la cara interna de un muslo, y desde aquí se extendió hasta el tobillo. El muchacho sangró entonces abundantemente. El fenómeno se produjo a tan sólo unos centímetros de distancia del exorcista, sus ayudantes y demás científicos que le observaban. La duración de estas señales variaba, permaneciendo grabadas sobre su piel, en una ocasión, durante más de cuatro horas, la palabra spite.