Este Diario del exorcista estaba bien guardado, pues había sido confiado a otras dos personas que estaban en contacto con el chico, para vigilar el curso de su recuperación, y a los archivos secretos de nada menos que dos archidiócesis, pero de algún modo, el original o una copia del mismo fue a parar al archivo de un hospital, en donde estuvo el poseso recluido durante algún tiempo y donde se realizó parte del exorcismo. El tan buscado Diario del exorcista del caso de Mount Rainier fue a parar a manos de William Peter Blatty, quien, por fin, pudo leerlo y descubrir lá identidad del muchacho poseso y su dirección, así como el desarrollo y pormenores de todo el caso de posesión y el correspondiente exorcismo, incluyendo la producción de una amplia gama de fenomenología paranormal en presencia de varios testigos oculares. Una vez leído el Diario, Blatty declaró que era exacto el artículo que en su día publicara The Washington Post, y sobre el reciente y auténtico caso de posesión montó su famosa novela El exorcista. La única persona en el mundo que sabe y ha publicado lo que ocurrió en realidad en el caso de posesión diabólica de Mount Rainier es William Peter Blatty, así como también es el único que sabe cuánto hay de cierto en su novela y película respecto a este famoso caso.