En 1963 concibió la idea de escribir el gran libro sobre las posesiones diabólicas como tema básico, idea que fue cristalizando en su mente a medida que iba investigando y estudiando el tema de las posesiones y exorcismos. Se lo tomó muy en serio, a juzgar por sus declaraciones: “Durante más de veinte años he leído todos los libros publicados en inglés acerca de estos temas, y me considero el mayor especialista en esta materia en los Estados Unidos y tal vez en el mundo. No soy yo el único que opina así, pues también lo creen los jesuitas que me conocen.”