FREILA: El chico no se curó en seguida con el ritual del exorcismo....

El chico no se curó en seguida con el ritual del exorcismo. La práctica de éste requiere unos tres cuartos de hora. Durante este tiempo, el muchacho sufría terribles arrebatos, blasfemaba, chillaba y pronunciaba las asombrosas frases en latín. Pero, en definitiva, durante la última celebración del rito, el muchacho permaneció tranquilo. Y se ha dicho que desde entonces han cesado todas las manifestaciones de la dolencia, como el extraño desplazamiento de la cama en la habitación y una vez en que la familia del chico vio que un cuadro salía proyectado de la pared en presencia de aquél. A principios de este año fue cuando unos miembros de la familia del muchacho visitaron a su pastor y le contaron los extraños sucesos que ocurrían en su casa de Mount Rainier desde el 18 de enero de 1949.