A continuación transcribimos los puntos más importantes relativos a cómo y por qué William Peter Blatty se interesó e investigó sobre este oscuro y misterioso tema de las posesiones. Corría el año 1949 cuando William Peter Blatty, estudiante en la Universidad de Georgetown, en Washington, DC, leyó el siguiente relato en el numero del 20 de agosto de The Washington Post: “Ha sido quizás una de las más notables experiencias de su clase en la reciente historia de la religión. Un muchacho de catorce años, de Mount Rainier, fue liberado de la posesión diabólica por un sacerdote católico, según información recibida ayer. Se dijo que, sólo después de 20 o 30 sesiones del antiguo rito del exorcismo, aquí y en Saint Louis, fue, por fin expulsado del muchacho el demonio. Salvo en las 3 últimas sesiones, el muchacho caía en un violento delirio de gritos, maldíciones y frases pronunciadas en latín (lengua que nunca había estudiado), cada vez que el sacerdote llegaba a los puntos culminantes del ritual de 27 páginas en que ordenaba al demonio que saliese del muchacho. Absolutamente entregado a su tarea, el sacerdote permaneció dos meses con el chico, durante los cuales presenció manifestaciones tales como la de la cama cruzando la estancia mientras dormía el muchacho. Un pastor protestante de Washington informó con anterioridad que había presenciado personalmente manifestaciones similares, como una vez en que el jergón donde dormía el chico se deslizó despacio sobre el suelo, hasta que el muchacho se dio de cabeza contra una cama, despertándose. En otra ocasión, referida por el pastor protestante, un pesado sillón en que estaba sentado el muchacho, con las rodillas encogidas debajo del mentón, se inclinó lentamente a un lado y se volcó, arrojando al chico al suelo. El último exorcismo, durante el cual el diablo fue expulsado del muchacho, se celebró, según se informa, en el mes de mayo, y desde entonces, no se han producido nuevas manifestaciones.