FREILA: Además de nieve, el satélite GPM podrá detectar precipitaciones...

Además de nieve, el satélite GPM podrá detectar precipitaciones menos densas, que el TRMM no puede registrar. Si la cantidad de lluvia caída es inferior a 1 milímetro por hora, el TRMM no puede detectarla. Esto casi nunca representa un problema en los trópicos, pero en latitudes más altas, la llovizna es algo habitual. A pesar de que es suave, esta lluvia puede durar días, provocando el movimiento de grandes volúmenes de agua y liberando mucho calor hacia la atmósfera.

En las naciones industrializadas que cuentan con grandes redes de medición pluvial se llevan registros adecuados de estas lluvias suaves. Pero en la mayor parte del mundo, la llovizna no se registra, lo cual deja un gran vacío en nuestro conocimiento sobre el ciclo hídrico global. El satélite GPM podrá detectar lluvia de hasta 2/10 mm por hora.

Aguaceros, llovizna, nieve –”todo es agua”, enfatiza Petersen. “Debemos mantener registros del agua en todas sus formas para verdaderamente entender el clima de la Tierra”.