Cuando los trenes pasaron por Francia, los civiles galos y los republicanos españoles exiliados lanzaron piedras e insultos a los voluntarios, pero cuando llegaron a Alemania se reanudo la celebracion. Unos 10.000 alemanes hicieron acto de presencia en la frontera para saludar a los españoles y las ciudades que visitaron los agasjaron con festines.
El 17 de julio los primeros voluntarios arribaron al centro de entrenamiento de Grafenwohr, en Baviera, y alli intercambiaron sus elegantes uniformes españoles por el gris de los de la Wehrmacht.
El 17 de julio los primeros voluntarios arribaron al centro de entrenamiento de Grafenwohr, en Baviera, y alli intercambiaron sus elegantes uniformes españoles por el gris de los de la Wehrmacht.