La infancia de Jack
Cuando era apenas un púber, su guardería fue atacada por malvados terroristas islámico-comunistas que tomaron a sus compis como rehenes. Pero él se escondió dentro de una caja de lápices de Crayola y gracias a un teléfono de los Picapiedra pudo contactar con el exterior y dar detallada información al dispositivo de la UAT. Más tarde con un trozo de plastilina y utilizando como detonador remoto unos walkie-talkies de Fisher-Price fabricó una carga explosiva que afortunadamente mató a todos los terroristas y ni rozó a los alumnos de la guardería ni a sus atractivas profesoras. Pero entonces llego Hitler y se lo cargo.
Cuando era apenas un púber, su guardería fue atacada por malvados terroristas islámico-comunistas que tomaron a sus compis como rehenes. Pero él se escondió dentro de una caja de lápices de Crayola y gracias a un teléfono de los Picapiedra pudo contactar con el exterior y dar detallada información al dispositivo de la UAT. Más tarde con un trozo de plastilina y utilizando como detonador remoto unos walkie-talkies de Fisher-Price fabricó una carga explosiva que afortunadamente mató a todos los terroristas y ni rozó a los alumnos de la guardería ni a sus atractivas profesoras. Pero entonces llego Hitler y se lo cargo.