Cuando Arkie Lubezanski fue expulsado del destacamento, su "esposa" no estaba incluida en esta orden. De hecho, ella se fue voluntariamente con él, pero regreso cuando ningún otro destacamento ruso la aceptó. Fue readmitida sin problema.
Un ejemplo de una mujer que comparte esta actitud es Cila Kapelowitz, quien llegó al destacamento Bielski después de escapar del ghetto de Mir y de que los pocos parientes y amigos que tenía fueran asesinados por partisanos rusos. Ella vive ahora en Sudáfrica. La entrevisté cuando estaba de visita en Israel en 1987.
En contraste, las mujeres judías en la otriad Bielski eran mucho más críticas de los hombres con los que se casaban o rehusaban casarse. Con frecuencia, las mujeres solteras y casadas describirían crudamente a los hombres del campamento. Los veían rudos y sexualmente sin atractivos. A veces transferían estas perspectivas a todos los hombres en general.
Un ejemplo de una mujer que comparte esta actitud es Cila Kapelowitz, quien llegó al destacamento Bielski después de escapar del ghetto de Mir y de que los pocos parientes y amigos que tenía fueran asesinados por partisanos rusos. Ella vive ahora en Sudáfrica. La entrevisté cuando estaba de visita en Israel en 1987.
En contraste, las mujeres judías en la otriad Bielski eran mucho más críticas de los hombres con los que se casaban o rehusaban casarse. Con frecuencia, las mujeres solteras y casadas describirían crudamente a los hombres del campamento. Los veían rudos y sexualmente sin atractivos. A veces transferían estas perspectivas a todos los hombres en general.