FREILA: El clima anti-intelectual pudo haber contribuido a...

El clima anti-intelectual pudo haber contribuido a que la cortesía y las buenas maneras se convirtieran en algo irrelevante, casi inapropiado. El uso de un lenguaje vulgar se volvió una forma establecida de vida. De hecho, maldecir y beber en demasía eran ampliamente aceptados.

Los prejuicios se dirigían a diferentes categorías de personas: judíos, intelectuales, ricos de la preguerra, ancianos y mujeres. En el bosque, la fuerza física, el valor, el coraje y la perseverancia eran altamente valorados. Ninguno de estos atributos se asociaba con el hecho de ser mujer. Más poderosos y en control de la situación, la mayoría de los hombres sentían que las mujeres eran inadecuadas para el combate y constituían, por lo tanto, una carga.