Mientras algunos de los soldados soviéticos pudieron haber sido desertores voluntarios, otros habían sido dejados atrás debido a circunstancias especiales. Los rusos se retiraban rápidamente, de manera caótica, y parte del ejército pudo haber sido abandonado inadvertidamente que compartir sus limitadas provisiones. Mientras los alimentos eran reunidos separadamente por cada grupo, los ataques a los alemanes y a sus colaboradores eran organizados conjuntamente. Estos ataques armados tenían como objetivo la adquisición de armas y bienes. Sólo muy esporádicamente sus ataques anti-alemanes implicaban sabotaje, tales como cortar cables de teléfono o volar trenes y puentes.