Suspendido en un medio ambiente hostil, la otriad de Bielski trató de neutralizar las amenazas que lo rodeaban cooperando con los partisanos soviéticos. Al principio, esta cooperación se extendió a la recolección de alimento y a operaciones militares conjuntas. Diferentes grupos partisanos fueron asignados a diferentes aldeas para confiscar alimento. Enfrentados con hombres armados, los campesinos no tenían más alternativa.