Cuando en verano de 1942 perdieron a sus padres, familiares y amigos, los hermanos Bielski, con algunos parientes y seguidores -alrededor de 30 individuos- organizaron una unidad partisana. Tuvia, el mayor de los hermanos, fue nombrado comandante. Desde el comienzo, Tuvia, mi líder fuerte, insistió en que todos los judíos, independientemente de edad, sexo y otras características, fueran aceptados en el grupo. Su política encontró oposición interna.