FREILA: Otra misión de Jesús al formar el Cuerpo de su Iglesia,...

Otra misión de Jesús al formar el Cuerpo de su Iglesia, fue la de proveer una autoridad para su Reino en la tierra. Asignó este cometido al Apóstol Simón, hijo de Juan, y al hacerlo le impuso un nuevo nombre Pedro, que quiere decir roca.
He aquí la promesa: “Bienaventurado tú Simón Bar Jona… Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra Yo edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos.” (Mt. 16,17,18-19). Esta fue la promesa que Jesús cumplió después de su resurrección, según leemos en el capítulo 21 del Evangelio de San Juan. Tras conseguir de Pedro una triple manifestación de amor (Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”), Jesús hizo a Pedro el pastor supremo de su rebaño. “Apacienta mis corderos”, le dice Jesús, “apacienta mis ovejas”. El entero rebaño de Cristo -ovejas y corderos; obispos, sacerdotes y fieles – se ha puesto bajo la jurisdicción de Pedro y sus sucesores, porque, resulta evidente, Jesús no vino a la tierra para salvar sólo a las almas contemporáneas de los Apóstoles. Jesús vino para salvar a todas las almas, mientras haya almas que salvar.