FREILA: Al decir todo esto, ya vemos que consideramos la Iglesia...

Al decir todo esto, ya vemos que consideramos la Iglesia desde fuera exclusivamente. Del mismo modo que un hombre es más que cuerpo físico, visible, la Iglesia es infinitamente más que la mera visible organización exterior. Y es el alma de la Iglesia lo que la hace, además de una organización, un organismo vivo. Igual que la inhabitación de las tres Personas divinas da al alma la vida sobrenatural que llamamos santificante, la inhabitación de la Santísima Trinidad de a la Iglesia su vida inextinguible, su perenne vitalidad. Ya que la tarea de santificarnos (que es la propia del Amor divino) se adscribe al Espíritu Santo por apropiación, es a El a quien designamos el alma de la Iglesia, de esta Iglesia cuya Cabeza es Cristo.