Hay sectas que defienden que la Iglesia no se basa en la Biblia y es pagana. Al respecto escribe Hebert W. Armstrong:
“Descubrí que las enseñanzas y prácticas populares de la Iglesia no se basan en la Biblia. Se habían originado… en el paganismo. La alarmante e increíble verdad era que las fuentes de esas creencias y prácticas populares del cristianismo profesante habían sido en gran parte el paganismo, el razonamiento humano y las costumbres; ¡no la Biblia!”.
Otras sectas consideran a la Iglesia corrompida por los vicios. En forma dura escribe de sus miembros Helena P. Blavastsky, fundadora de la Teosofía:
“Descubrí que las enseñanzas y prácticas populares de la Iglesia no se basan en la Biblia. Se habían originado… en el paganismo. La alarmante e increíble verdad era que las fuentes de esas creencias y prácticas populares del cristianismo profesante habían sido en gran parte el paganismo, el razonamiento humano y las costumbres; ¡no la Biblia!”.
Otras sectas consideran a la Iglesia corrompida por los vicios. En forma dura escribe de sus miembros Helena P. Blavastsky, fundadora de la Teosofía: