Autoritarismo y obediencia.
El grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una “experiencia” peculiar o “revelación”. Por lo mismo lo que viene del maestro o líder no se discute, sino que se acepta obedeciendo ciegamente. Así nuevamente hay una entrega total a la secta y el cerrarse y protegerse dentro de ella. Como recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que es de los “dignos” de pertenecer a la secta, es elegido, es salvado.
El grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una “experiencia” peculiar o “revelación”. Por lo mismo lo que viene del maestro o líder no se discute, sino que se acepta obedeciendo ciegamente. Así nuevamente hay una entrega total a la secta y el cerrarse y protegerse dentro de ella. Como recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que es de los “dignos” de pertenecer a la secta, es elegido, es salvado.