EL MILENARISMO:
De milenio. Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre la tierra.
Hay sectas actuales que también postulan que Cristo reinará con los elegidos mil años sobre la tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente.
Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis.
Esta idea que ya nació en el siglo I también es muy fuerte en algunos grupos de hoy.
“Luego vi a un Ángel que bajaba del cielo y tenía en su mano la llave del Abismo y una gran cadena. Dominó al Dragón, la Serpiente antigua que es el Diablo y Satanás y lo encadenó por mil años. Lo arrojó al Abismo, lo encerró y puso encima los sellos, para que no seduzca más a las naciones hasta que se cumplan los mil años. Después tiene que ser soltado por poco tiempo.
Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años. Los demás muertos no revivieron hasta que se acabaron los mil años. Es la primera resurrección. Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y remarán con él mil años.” Ap. 20, 1-6.
De milenio. Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre la tierra.
Hay sectas actuales que también postulan que Cristo reinará con los elegidos mil años sobre la tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente.
Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis.
Esta idea que ya nació en el siglo I también es muy fuerte en algunos grupos de hoy.
“Luego vi a un Ángel que bajaba del cielo y tenía en su mano la llave del Abismo y una gran cadena. Dominó al Dragón, la Serpiente antigua que es el Diablo y Satanás y lo encadenó por mil años. Lo arrojó al Abismo, lo encerró y puso encima los sellos, para que no seduzca más a las naciones hasta que se cumplan los mil años. Después tiene que ser soltado por poco tiempo.
Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años. Los demás muertos no revivieron hasta que se acabaron los mil años. Es la primera resurrección. Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y remarán con él mil años.” Ap. 20, 1-6.