LOS MANIQUEOS:
“Manes y sus seguidores profesan el dualismo persa: Todo procede de dos principios contrarios: el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrimán).” Ellos también defienden en el siglo II la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es igualmente muy propia de las sectas de hoy.
En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal, espíritu y materia, alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia hacia el año 217 estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.
“Manes y sus seguidores profesan el dualismo persa: Todo procede de dos principios contrarios: el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrimán).” Ellos también defienden en el siglo II la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es igualmente muy propia de las sectas de hoy.
En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal, espíritu y materia, alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia hacia el año 217 estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.