FREILA: COMO SEGUIMIENTO...

COMO SEGUIMIENTO
Ya antiguamente en la literatura romana y precristiana la secta hacía referencia a un partido o a una escuela filosófica a la que se pertenecía. Luego en la Vulgata, este nombre se aplica al hecho de seguir una tendencia religiosa.
” Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar que yo he vivido como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión.” Hech. 26, 5.
En Europa la palabra secta se ha concebido derivada principalmente de sequi: seguir. Se trata de seguir a un maestro, a un líder. De hecho en muchas sectas así sucede.
Incluso sabemos que los primeros seguidores de Jesús fueron llamados secta:
“Hemos encontrado esta peste de hombre que provoca altercados entre los judíos de toda la tierra y que es el jefe principal de la secta de los nazarenos.” Hch. 24, 5.
Así los veían los adversarios del cristianismo. Sin embargo el mensaje de Jesús era universal. No se trata sólo de ser un grupo pequeño de seguidores sino de tener un sentido de totalidad.
Puede ser una pequeña parte o porción en relación con el todo. Entonces no hay secta.
Cuando así sucede existe catolicidad, la universalidad, el no ser grupo cerrado.
Dentro de esta idea de secta entran muchos de los grupos de tipo filosóficos-esotéricos y orientalistas.
Surgen líderes, consiguen seguidores, discípulos y forman diferentes grupos de sectas.