Como grupo cerrado de oposición
Para Roger Mehl la secta es básicamente un grupo cerrado en el que se destaca una postura de oposición.
Es anti-iglesia: La secta protesta contra la Iglesia establecida, porque ya no es fiel como la Iglesia primitiva le falta el carisma, la espontaneidad, el profetismo, la inspiración.
Es anti-institución: La secta es personalista, espiritual, preocupada de la vida interior. Por eso está en contra de la Iglesia organizada, que tiene una doctrina, una función un sacerdocio.
Es anti-mundo: Para la secta el mundo es malo y hay que apartarse de él. Sus miembros se refugian en el mundo de los puros y perfectos. A este estado se llega por una moral rigorista, ascetismo. La relación con Dios es directa y cuando existe culto lo más importante es el subjetivismo, la emoción, la fraternidad.
Es anti-pecado: Para muchos miembros de las sectas, fuera de la secta está la maldad, el pecado. Todo el que no pertenece a la secta es excluido de los puros, de los perfectos, de los salvados. Como vemos se da individualismo y exclusivismo. Cada secta cree estar formada por elegidos poseedores exclusivos de la paz. Se refugian en el futuro. Existe un escapismo.
Evidentemente que no todo lo que las sectas afirman termina siendo verdad.
Muchas veces también ellas se basan en ideologías, organizaciones y planes.
No todo es carismático, profético, espiritual como muchas veces se afirma.
Tampoco son tan puras y tan perfectas.
Para Roger Mehl la secta es básicamente un grupo cerrado en el que se destaca una postura de oposición.
Es anti-iglesia: La secta protesta contra la Iglesia establecida, porque ya no es fiel como la Iglesia primitiva le falta el carisma, la espontaneidad, el profetismo, la inspiración.
Es anti-institución: La secta es personalista, espiritual, preocupada de la vida interior. Por eso está en contra de la Iglesia organizada, que tiene una doctrina, una función un sacerdocio.
Es anti-mundo: Para la secta el mundo es malo y hay que apartarse de él. Sus miembros se refugian en el mundo de los puros y perfectos. A este estado se llega por una moral rigorista, ascetismo. La relación con Dios es directa y cuando existe culto lo más importante es el subjetivismo, la emoción, la fraternidad.
Es anti-pecado: Para muchos miembros de las sectas, fuera de la secta está la maldad, el pecado. Todo el que no pertenece a la secta es excluido de los puros, de los perfectos, de los salvados. Como vemos se da individualismo y exclusivismo. Cada secta cree estar formada por elegidos poseedores exclusivos de la paz. Se refugian en el futuro. Existe un escapismo.
Evidentemente que no todo lo que las sectas afirman termina siendo verdad.
Muchas veces también ellas se basan en ideologías, organizaciones y planes.
No todo es carismático, profético, espiritual como muchas veces se afirma.
Tampoco son tan puras y tan perfectas.