La mayoría de las veces la gente no va de primera hora a entrar en una secta, así por que sí (aunque hay excepciones). Hace falta entonces un reclamo. Algo o alguien que les induzca a entrar en el grupo, poco a poco, casi sin darse cuenta de lo que está haciendo. Cuando se descuide se verá envuelto completamente en el ambiente sectario, aceptándolo como bueno y despreciando lo demás. Se habrá convertido entonces en un ser cuya única meta es trabajar por y para el grupo, dentro y fuera de él.