Es de un tiempo a esta parte cuando los estados comienzan a indagar en la economía de las sectas, dándose casos en que sectas como Moon o AICK tuvieron que pagar en Francia o EE. UU. fuertes sumas de dinero. A pesar de esto siguen a flote ya que tienen un gran negocio en sus adeptos que trabajan de forma “desinteresada” (hay que aclarar que todas estas actividades aunque no remuneradas, nunca se realizan de manera forzada), que los mismos están construyendo un lujoso chalet para sus dirigentes que realizan revistas con millonarias tiradas, como es el caso de ¡Despertad!, Publicación bimensual de los Testigos de Jehová con 12 millones de ejemplares en 55 lenguas.