Diego de Almagro, enfermo, es derrotado en Salinas, cerca de Cuzco, el 6 de abril de 1538.
Hecho prisionero, es condenado a muerte por estrangulamiento y su cadáver es expuesto en la Plaza de Armas donde se le decapita el 8 de julio de 1538.
Hecho prisionero, es condenado a muerte por estrangulamiento y su cadáver es expuesto en la Plaza de Armas donde se le decapita el 8 de julio de 1538.