FREILA: La linea que tu espalda ha dividido...

La linea que tu espalda ha dividido
en palidas regiones se pierde y surge
en dos tersas mitades de manzana y sigue
esperando tu hermosura en dos columnas
de oro quemado, de alabastro fino,
a perderse en tus pies como dos uvas,
desde donde otra vez arde y se eleva
el arbol doble de tu simetria,
fuego florido, candelabro abierto,
turgente fruta erguida sobre
el pacto del mar y de la tierra.