El 15 de noviembre de 1532, después de haber dividido sus hombres en tres compañías, Pizarro avanzó hasta el centro de Cajamarca.
La ciudad parecía dormida o abandonada. Pizarro envió a Hernando de Soto hasta el campamento del Inca. Soto fue recibido por Atahualpa. Pizarro se les unió. Al momento de partir, Hernando de Soto hizo encabritar su caballo. Algunos soldados de Atahualpa sintieron miedo. Después de la partida de los españoles los miedosos fueron ejecutados.
La ciudad parecía dormida o abandonada. Pizarro envió a Hernando de Soto hasta el campamento del Inca. Soto fue recibido por Atahualpa. Pizarro se les unió. Al momento de partir, Hernando de Soto hizo encabritar su caballo. Algunos soldados de Atahualpa sintieron miedo. Después de la partida de los españoles los miedosos fueron ejecutados.