Pizarro decidió continuar por tierra. En la región de Coaque, los españoles descubrieron riquezas en las ciudades abandonadas por los indios. Una parte del oro es enviado a Panamá a fin de acelerar el reclutamiento de refuerzos. Los tres navíos regresan a Panamá dejando a Pizarro y sus hombres sin ningún medio de comunicación con el mundo que han dejado.