En Cuba, Velázquez venía de recibir las "Capitulaciones" reales autorizándolo a colonizar las tierras descubiertas por Cortés. Decidió enviar 18 navíos y unos 1300 hombres bajo el mando de Pánfilo de Narváez, para matar al rebelde Cortés. Al anuncio del desembarco de esta fuerza, Hernán Cortés dejó una parte de sus tropas en Tenochtitlan, y partió con 300 soldados y 400 indios frente a la armada de Narváez. Pero casi todos los hombres de Narváez estaban dispuestos a alinearse a las órdenes de Cortés. Su capitán fue hecho prisionero.