Poco a poco, las tribus indias sometidas a la autoridad Azteca veían en Cortés una esperanza de liberación. Las ciudades de Texcoco, Axapocho y Tepeyacucho se unieron a Tlaxcala y Cempoala detras de las tropas de Cortés. En Cholula, los españoles estuvieron a punto de caer en una emboscada, pero Doña Marina descubrió a tiempo la trampa. Cortés reprimió entonces Cholula de forma sangrienta y Moctezuma no intentaría más oponerse al avance de los españoles. Llegando a Tenochtitlan, Moctezuma lo recibió con todos los honores y le confió "el trono que había cuidado esperando el retorno del dios Quetzalcoatl". En cambio, Cortés ofreció su protección al emperador, amenazado por una parte de la aristocracia Azteca