Pasar la noche en blanco: Según los antiguos usos de la Orden de Caballería, el neófito (aspirante a integrar la Orden) debía permanecer en vela toda la noche anterior a la ceremonia, cubierto con una especie de sayal blanco, que simbolizaba la pureza de intenciones que se le exigía, para poder recibir dignamente el espaldarazo ritual. El dicho de los antiguos caballeros acabó por incorporarse al habla popular como frase sinónima de "pasar la noche desvelado, sin dormir, a causa de cualquier dolor, molestia o pesar ocasional", aunque el traje de dormir o el camisón no sean precisamente blancos.