Hasta no hace mucho tiempo existían rátidas gigantescas, más grandes aun que el Avestruz. Las Moas de Nueva Zelanda y el Pájaro Elefante de Madagascar, ya todas extinguidas, eran algunos ejemplos de tales gigantes. Algunas eran el doble de altas y hasta cuatro veces más pesadas que el Avestruz. ¡Y pensar que muchas de estas aves y tantas más, de tan maravilloso esplendor, existían hace tan solo medio milenio!