Zeus engañó a Hera en varias ocasiones. No obstante, Hera, junto a varios dioses olímpicos le intentó engañar. Varios dioses como Apolo, Atenea, Poseidón encabezados por Hera intentaron destronar a Zeus y adueñarse del Olimpo. Para ello, encadenaron a Zeus a su lecho y alejaron de él su rayo. Mientras discutían quien gobernaría el Olimpo, el centímano Briareo liberó a Zeus, y el dios castigó a los usurpadores. Como castigo ejemplar, colgó a Hera desde el cielo, con sus brazos encadenados a argollas de oro y un yunque atado a cada pie. Los gritos lastimeros de Hera terminaron ablandando el corazón de Zeus, quien la liberó posteriormente.