BOSTEZOS DIABÓLICOS. Durante la Edad Media, las madres cerraban la boca de sus bebés o hacían la señal de la cruz delante de ella cuando bostezaban, para evitar que el diablo se introdujera en su cuerpo. Parece ser que de este temor se deriva el gesto cortés de ponerse la mano delante de la boca al bostezar.