Los comienzos del Unicornio Chino, son sólo fragmentos ya que en el año 213 A. C. el emperador Shi Huang Ti, después de haber unificado el país, ordenó quemar todo tipo de texto con excepción de los puramente técnicos, y así poder romper con las tradiciones del pasado. El que desobedecía esta regla, recibía la pena de muerte. Muchos intelectuales desafiaron al emperador y se dice que unos 460 de ellos pagaron con sus vidas. Por este motivo, es poco lo que se sabe a cerca del origen de esta criatura, sólo fragmentos salvados por Taoistas.