Los terremotos ocurren cuando la roca debajo de la superficie de la Tierra se mueve abruptamente. Generalmente, la roca se está moviendo a lo largo de grandes grietas en la corteza de la Tierra llamadas fallas. La mayoría de los terremotos ocurren en o cerca de los límites entre las placas tectónicas de la Tierra, porque es allí donde generalmente hay gran concentración de fallas. Algunas fallas se agrietan a través de la tierra debido a la tensión y tracción de las placas en movimiento. Otras grandes fallas son límite entre las placas, como la falla de San Andrés, en la costa oeste norteamericana.