Muchas veces capturaban a las mujeres y a los niños antes de atacar el pueblo. El arma más extendida antes del contacto con los europeos era la maza con la cabeza de piedra o madera. La segunda versión era un arma formidable para el ataque a corta distancia: solía estar hecha con quiebrahacha y tenía una longitud de 60 cm, con una bola enorme en la cabeza de un diámetro de 12 a 15 cm aproximadamente, en la que tallaban normalmente la figura de un animal, quizá el emblema del tótem o el espíritu protector de su dueño. Más adelante, la maza de bola fue sustituida por el tomahawk o hacha de guerra de metal, igual que el arco y las fechas fueron reemplazadas por las armas de fuego, que influyeron bastante en las estrategias de guerra como, por ejemplo, el abandono de la armadura de madera y el cambio de la formación en la batalla.