FREILA: Cuando Washakie se acercaba a su ochenta cumpleaños,...

Cuando Washakie se acercaba a su ochenta cumpleaños, sus pensamientos se dirigían, más y más, hacia el pasado. Las paredes de su cabaña, a orillas del Wind River, estaban cubiertas de cuadros que él había pintado sobre piel de alce. Mostraban escenas de caza, en las que él perseguía búfalos, y sus victorias como valiente guerrero. En su día, se había decidido a conducir a su pueblo por el camino del hombre blanco y si ahora miraba hacia atrás, posiblemente no le había quedado otra opción. Los shoshonis nunca habían sido una tribu poderosa. Washakie había intentado evitar el derramamiento de sangre, que hacía sufrir a otras tribus del Oeste. Muchas de esas tribus habían sido diseminadas contra su voluntad y obligadas a vivir en áridos territorios de la reserva, que el gobierno había buscado para ellas, mientras que él se había asegurado para su pueblo las zonas más fértiles y bellas de su antiguo territorio.