Los guerreros shoshonis y cherokees jugaron un papel clave en la estrategia del general Crook. Lucharon contra Caballo Loco y sus guerreros en la batalla de Rosebud River en junio de 1879 y rechazaron varios ataques en la guerra contra los sioux, que, de lo contrario, habrían arrollado a las tropas americanas. También ayudaron al ejército en la victoria sobre el jefe de los cheyenes, Cuchillo Embotado, en las montañas de Big Horn en noviembre de 1878. Fueron rastreadores indios los que mantuvieron la persecución de Toro Sentado y le obligaron a continuar huyendo. En la primavera de 1879, las grandes batallas habían terminado, había sido rota la última resistencia de los indios. Caballo Loco se había entregado. Toro Sentado había huido a Canadá.