Washakie estaba convencido de que lo mejor para su pueblo era hacerse sedentarios y convertirse en campesinos. Sin embargo, la patria de los shoshonis, en el valle del Green River, ofrecía una tierra de cultivo árida. Además, cada vez entraban más colonos blancos en el territorio y estaba planificada la construcción de una línea de ferrocarril por medio de él. Washakie comunicó a los funcionarios del gobierno que si se le permitía ir con su gente hacia el norte, al fecundo valle del Wind River; aprenderían a cultivar la tierra y a cuidar ganado. En 1868, recibió la autorización para la realización de sus planes. En el acuerdo de Fort Bridger, se dispusieron 12.150 kilómetros cuadrados como reserva para los shoshonis.