Washakie, que se había negado a participar en las luchas, se preocupó para que después se celebraran negociaciones de paz. Él pensaba sobre todo en el futuro. Desde hacía años, pedía una reserva para su pueblo en el territorio del Wind River en Wyoming. Otros jefes indios se habían opuesto enconadamente a los planes del gobierno de fijar la residencia de su tribu en una reserva, pero Washakie opinaba que los indios, después de la llegada de los blancos, no podían seguir yendo de un lado para otro por el país como cazadores libres y guerreros. Los búfalos y los demás animales de caza desaparecían ostensiblemente.