FREILA: Los peores temores de Sherman se convirtieron pronto...

Los peores temores de Sherman se convirtieron pronto en realidad. En el Este, aparecieron defensores de los indios y exigieron la libertad de Satanta y Gran Árbol y la justificaban con que su prisión solamente empeoraría las relaciones con las tribus de la pradera. En Washington, el Gabinete de Asuntos Indios presionó pidiendo clemencia, ya que los jefes indios habían actuado según el derecho de guerra y no habían cometido ningún asesinato. Entre tanto, los kiowas tiraban de los hilos entre bastidores. En 1873, una comisión de jefes indios kiowas viajó a Washington para una reunión con el Comisariado para Asuntos Indios. Le recordaron que Satanta y Gran Árbol eran jefes de guerra de los kiowas. Mientras ellos permanecieran en la cárcel, muchos jóvenes guerreros continuarían la lucha contra los texanos.