Vestido con su nuevo uniforme, dirigió un ataque contra Fort Dodge, robó caballos de la segunda compañía del Séptimo Regimiento de Caballería y agitó el sombrero como despedida cuando se alejó galopando delante de los perseguidores. En Octubre de 1867, el Congreso envió emisarios de paz al Oeste, que debían solucionar los problemas con los indios de una vez por todas. Los emisarios querían tratar sobre nuevos acuerdos con las tribus de la pradera meridional. Su plan preveía adjudicar a cada tribu una reserva fija, muy alejada de los colonos blancos y de las rutas de viajeros. Los indios recibirían herramientas y reses y deberían convertirse en campesinos y ganaderos. Las conversaciones se llevaron a cabo en un maravilloso bosquecillo de troncos de algodoneros, en el Medicine Lodge Creek.