Cuando en 1867 el gobierno americano envió emisarios que debían cerrar la paz con las tribus de la gran pradera, los kwahadis se mantuvieron alejados de todo aquello. En el Medicine Lodge en Kansas, la mayoría de los jefes de los comanches y de los kiowas se declararon dispuestos a irse a una reserva en el entonces territorio indio de lo que sería más tarde el estado de Oklahoma; sin embargo, los kwahadis se negaron a participar en las conversaciones de paz. Por aquellas fechas, Quanah apenas tenía veinte años y era fiel a su nueva tribu.