En 1804, los sauc y los fox decidieron ceder a Estados Unidos sus tierras al este del río Mississippi por una renta anual de mil dólares. Su jefe, Halcón Negro (Ma-ka-tae-mish-kia-kiak) rechazó el acuerdo inmediatamente, alegando que los hombres blancos habían convencido a los miembros de las tribus para que firmaran el tratado cuando estaban bajo los efectos del alcohol.