También decreció la influencia de Nube Roja sobre su pueblo. Cuando en los años siguientes, tomó la palabra pidiendo más mesura y cuidado, muchos jóvenes sioux le negaron también la adhesión y lo criticaron rudamente. En su opinión, él se había vendido a los blancos. " ¿Qué podemos hacer?", había preguntado Nube Roja. "El Gran Padre Blanco es todopoderoso. Su gente coloniza la totalidad de la Tierra. Tenemos que hacer lo que él ordene". Cuando, en 1909, murió Nube Roja, debilitado y casi ciego, ya había sido dividida la gran reserva de los sioux en cinco pequeñas reservas. Con ello, se terminó definitivamente con la caza y con la libertad de movimientos. Nube Roja había ganado su guerra, pero había perdido la lucha por la conservación de las formas de vida de los indios.