FREILA: El fuerte ya no se veía desde allí. De pronto, los...

El fuerte ya no se veía desde allí. De pronto, los reclamos se dividieron en dos grupos, hicieron un giro hacia un lado y cabalgaron sobre las huellas del otro grupo. Ésa era la señal para los indios de la retaguardia. Alrededor de dos mil guerreros habían esperado a que los soldados cayeran en la emboscada. Con agudos gritos, saltaron de su escondite en la alta hierba y detrás de las rocas y atacaron desde todas las direcciones a los asustados soldados, dejando caer una lluvia de flechas sobre ellos y agitando sus hachas de guerra y sus mazas. Solamente unos pocos indios disponían de armas de fuego, pero eso apenas tenía importancia.