La epidemia se extendió rápidamente entre los indios, que no tenían ningún anticuerpo contra las enfermedades de los blancos. Los sioux estaban totalmente convencidos de que estaban siendo envenenados de alguna misteriosa forma, pero se encontraban demasiado enfermos y aterrorizados para pensar en la venganza. De Nube Roja, se afirmaba que conocía un medio contra el cólera. Preparaba un extracto de hojas de cedro, que proporcionaba mejoría a los que lo sufrían.